Decimos que:
1.- Nuestro fin es defender la paz, pero nuestro medio es el asesinato.
2.- Buscamos abrir la mente humana, pero exigimos obediencia a un jefe y a unas normas.
3.- Pretendemos denunciar los peligros de la fe ciega, pero nosotros mismo practicamos una.
No
tenemos respuestas satisfactorias a esta paradoja, solo posibilidades.¿
Acaso retorcemos las normas en aras de un bien mayor? Si lo hacemos,
¿qué significa eso? ¿ que somos unos mentirosos? ¿que somos débiles?
Nunca dejamos de luchar con esas contradicciones. Pese a que llevamos
muchos años reflexionanado, no hemos hallado una respuesta apropiada. Tal vez no exista.
¿Nada es verdad. Todo está permitido?
¿ Ésa es la respuesta de nuestro Credo, que una misma cosa puede ser dos cosas opuestas y al mismo tiempo? ¿ Y por qué no?
Nosotros mismos somos la prueba
Tenemos nobles intenciones, pero usamos medios bárbaros.
¿ Por qué nuestros instintos son tan violentos?. El instinto de supervivencia parece exigir la muerte de otros.
¿ Por qué las especies no pueden colaborar? Muchos
creen que el mundo fue creado por un poder divino. Pero sólo vemos el
diseño de un demente, empeñado en la destrucción y la desesperación.
Nuestro origen es caótico, accidental. Sólo el paso del tiempo nos ha
infundido algo de finalidad. Primero fue la naturaleza...y después el
propio hombre.
Con el tiempo, una frase que se pronuncia muchas veces y en voz alta se convierte en Verdad establecida.
Siempre, claro está, que acalles toda oposición. Pero si tienes éxito y acabas con tus adversarios, entonces lo que queda es, por defecto, la verdad.
¿ Verdad en un sentido objetivo? No. Pero, ¿ se puede conseguir un punto de vista realmente objetivo? La respuesta es no.
Literal
y físicamente es imposible. Hay demasiadas variables, demasiadas
fórmulas y campos a tener en cuenta. Podemos intentarlo, por supuesto, y
acercarnos más y más a una revelación , pero jamás la alcanzaremos del
todo.
No existe la Verdad absoluta; o que, si existe, no estamos preparados para reconocerla. En su lugar, lo que se intenta es crear una propia explicación.
Es una cuestión de conceptos. Lo cual es muy astuto. ¿ cómo se puede hacer la guerra contra un concepto?
Un concepto es el arma perfecta.
No tiene forma física, y sin embargo puede modificar el mundo que nos rodea de maneras innumerables y a menudo violentas.
No
podemos matar una creencia. Aunque acabemos con todos sus seguidores y
destruyamos sus textos, tan solo conseguiriamos un aplazamiento. Tarde o
temprano alguien lo descubrirá, o la reinventará.
El hombre busca dominar todo aquello con lo que se topa.
Supongo que es una tendencia natural que aspiremos a controlar nuestro
entorno. Pero no debería aplicarse a otros seres humanos. Cada día,
más y más personas se ven obligadas a servir a otras, bien sea
engañadas o a la fuerza. A otros, aunque no estén sojuzgados de una
manera tan férrea, les hacen sentir que sus vidas carecen de sentido.
Contemplamos cómo se hace sufrir a aquellos que piensan o actúan de forma diferente...
¿
Qué podemos hacer para impedirlo, y para fomentar la igualdad y la
tolerancia? A veces hablamos sobre la educación, creyendo que el
conocimiento acabará con la inmoralidad.
Pero cuando
recorremos las calles y vemos como se violan a pequeñas niñas corrompiendo su a su inocencia, como se mata por diversión empatizando si fueramos alguno de nosotros,...
...En días así, no creemos que el diálogo sirva, en días así tan solo, a muchos de nosotros, se nos ocurre pensar que los culpables deben morir.
Hemos estudiado las antiguas religiones paganas que precedieron a la obsesión posterior por un único creador divino.
Dichas religiones se centraban más en las fuerzas fundamentales que mueven el mundo y menos en reglas morales arbitrarias.
Pero esta luz nos ciega, y nos obliga a andar a tientas en la ignorancia.
Estas nuevas religiones son tan útiles, y amenazan con castigos tan
terribles a quienes las rechazan, que el miedo nos
mantiene aferrados a lo que sin duda es la mentira más grande jamás
contada.
El día que abandonemos el mundo los elementos de nuestro cuerpo volverán a la
tierra. Pero ¿qué hay de nuestra consciencia e identidad? Es decir,
¿qué pasará NOSOTROS?
Nuestras vidas son breves e intrascendentales. El
universo no se preocupa por nosotros, ni por lo que hemos hecho. Si yo
hubiera elegido el mal en lugar del bien, habría dado igual. No hay
balance ni recuento, no hay juicio final.
Mu buena interesante reflexión inspirada en el juego ASSASINS CREED. El códice está compuesto por 23 páginas de textos e imágenes que parecen
ser reflexiones de Altaïr (personaje principal del juego), miembro de la secta de los asesinos.
Un juego muy completo y bueno, desde sus gráfico, argumento, jugabilidad y por sobre todo su gran sustento historico recopilado de hechos reales. Lo recomiendo y espero que les guste.
CAPTURAS DEL JUEGO
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